Una empresa de Inserción es una entidad creada con el objetivo de favorecer la inserción
social y laboral de colectivos que por su condición social, parados de larga duración, cargas
familiares, consumos, etc..., no tienen fácil el acceso al mercado de trabajo.
Un puesto de trabajo representa mucho más que la independencia económica de una persona
ya que también ofrece la posibilidad de acceder a diferentes bienes y servicios, necesarios
para alcanzar un nivel de vida mínimamente aceptable y satisfacer otro tipo de necesidades
personales y sociales como la autoestima o el reconocimiento como persona válida, tanto
ante si mismo como ante los demás. Con esta idea como punto de partida, en las Empresas
de Inserción se crean puestos de trabajo donde la formación laboral es sólo una de las ofertas,
ya que a la vez, se trabajan o desarrollan una serie de actitudes y aptitudes necesarias para
conseguir y mantener su puesto de trabajo.
Estos puestos de trabajo son transitorios (entre 6 meses y 3 años), puesto que el fin último es
la incorporación al mercado de trabajo ordinario fuera de la Empresa de Inserción y no la
creación de un número limitado de puestos de trabajo.
Así, las principales características que definen a una Empresa de Inserción son:
- Permiten al trabajador acceder a las mismas condiciones, derechos y obligaciones que
se dan en las empresas comunes, pero atendiendo a las características especiales
del colectivo a que se dirige.
- Llevan a cabo una actividad económica, puesto que se busca la autofinanciación, es
decir, la supervivencia empresarial dentro de un mercado competitivo.
El 12 de Junio se publicó en el BOCM la Orden 2580/2003, de 6 de Junio, que regula la
organización y funcionamiento del Registro Administrativo de Empresas de Promoción e
Inserción Laboral de Personas en Situación de Exclusión Social.